domingo, 9 de marzo de 2014

¿TE CAVE EL REGALO?


¿A quién le gusta recibir un regalo? Seguramente a muchas personas sí, quizás a otras no tanto. Para el 25 de mayo faltan 2 meses y 16 días para ser precisos. Dicha fecha, el Club Atlético River Plate celebrará su cumpleaños número 113 y recibirá regalos de sus hinchas a saber: una fiesta tradicional a modo de caravana, festejos en las filiales que posee la institución y cualquier tipo de evento que conmemore el nacimiento del “Millonario”. Pero parece ser que ese día se adelantó y bastante ya que un 9 de marzo de 2014, los de Núñez obtuvieron un regalo por adelantado por intermedio del árbitro Pablo Lunati: el juez utilizó el famoso “ayudín” y gracias al tiro penal que le dio a River, el equipo que dirige Ramón Díaz le ganó a Arsenal por 1 a 0. No era necesario, Don Pablo.

En notas anteriores decíamos que si no era por la mínima diferencia, los de Núñez no ganaban y en este encuentro frente al conjunto que comanda Gustavo Alfaro no hubo excepción. Lo único que caía en el Estadio “Monumental” era agua proveniente del cielo porque de ideas futbolísticas mejor ni hablar. Inteligente, aguerrido y con intenciones de ser profundo fueron las cualidades del planteo que propuso el elenco del Viaducto ya que no le permitía a River tener la pelota ni generar absolutamente nada del medio hacia adelante. Dicho juego debió ser premiado con al menos un punto, pero el reconocido hincha de River Pablo Lunati decidió que Arsenal perdiera el partido.

Sin mucho para destacar en el primer tiempo, lo más importante fue un cabezazo de Gabriel Mercado que fue bien controlado por el arquero Oscar Limia. River no proponía nada y Arsenal se encargaba de ser el protagonista del encuentro. Hasta que aparecieron la lluvia y más viento del que ya había en la tarde y el agua, sobre todo, se apoderó de toda la cancha. Muy bien por los prevenidos que llevaron los tradicionales pilotos y por aquellos que los compraron en las tribunas. Ya lo dijimos, de fútbol no se veía nada, no había chances de gol, no existía juego asociado y todo era por demás de cortado. Todos miramos el reloj y los que pudieron aprovecharon el descanso bajo techo.

Más lluvia y segunda etapa en acción. Una fotocopia de lo que fueron los 45 minutos iniciales. River y Arsenal debían jugar al fútbol no especular con el error del rival. No pasaba nada hasta que el minuto 14 se convirtió en amigo del árbitro (y de todo River). Leonel Vangioni cayó dentro del área producto del típico forcejeo entre dos futbolistas y Lunati, con una demora innecesaria, cobró la pena máxima. Y era lógico, todo “Arse” se fue encima del juez con el reclamo de que nada había pasado y obviamente fue así pero al hincha de River poco le importó esto. El reloj marcaba los 16 y Fernando Cavenaghi se encargó de abrir y de cerrar el marcador. El “Torito” soltó el remate al medio, a una altura considerable mientras observaba la estirada de Limia hacia el costado del palo derecho. El 1 a 0 parece ser la carta ganadora del “Millonario”, pero no siempre va a dirigir Lunati. Pasó el tiempo y créame: entró el “Keko” Villalva después de 15 meses. Sí, el delantero pisó el campo de juego del “Monumental” otra vez y se esperan más oportunidades para él. Ganó River, ¿ganó? Bueno, se lo regaló Lunati.

Hay cosas que parecen no cambiar más en el fútbol argentino. Lamentablemente suceden ciertas situaciones que día a día hunden el deporte más lindo del mundo y en nuestro país profundizan esta mediocridad que ya se ha tornado natural. No había necesidad de meterle la mano en el bolsillo a Arsenal. Lunati se equivocó y lo decimos una vez más desde la falta de profesionalismo que tuvo para dirigir el encuentro. Si bien varias veces se padecen estos “regalos arbitrales” hoy River se vio beneficiado. Esperemos que no suceda más y que la transparencia sea la protagonista del fútbol argentino.

Alexis Emmanuel Fuma
@alesn08 

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