viernes, 7 de marzo de 2014

SIN LANZINI HACIA LA VICTORIA


Un día juega estupendo, otro día no muestra nada. Un día tira tacos, caños, lujos por doquier, otro día se escapa la pelota de los pies. Un día nos rompemos las manos para aplaudir, otro día con esas manos nos agarramos la cabeza por las situaciones desperdiciadas. Es el día y la noche. Frente a San Lorenzo vestido de candidato, ante Tigre con un traje que no le queda para nada bien. El empate sin goles en Victoria solo se explica por dos razones: una, por la torpeza de Juan Carlos Menseguéz al ponerse delante del remate de Manuel Lanzini, la otra por la falta de puntería del mismo “Manu” que en destacada posición le erró al arco. La noche de las 3 G, no hubo Ganas, no hubo Goles y muchas Gracias Don Fernando Echenique por haberlo terminado.

Si de esta igualdad alguien busca culpas sería injusto echárselas a Ramiro Funes Mori que jugó por Eder Álvarez Balanta, o a Gabriel Mercado que volvió después de su lesión en reemplazo de Augusto Solari o bien a Menseguéz que casi no tocó una pelota y que quizás hubiese sido diferente si estaba Gutiérrez. La imaginación es amplia, nadie sabe lo que hubiera pasado si se repetía la formación titular que le ganó inobjetablemente al “Ciclón”. Lo cierto es que River no se pareció en nada a la tarde del domingo pasado y que apenas tuvo las dos ocasiones que contamos de Lanzini.

Intrascendente, flojo y aburrido. De estos adjetivos se nutrieron los mayores pasajes del primer tiempo. Un River demasiado dubitativo que además de contar con un campo de juego en malas condiciones (demasiados pozos) no lograba ser profundo en los esporádicos avances que tenía. Se tornaba muy difícil para Lanzini llevar adelante las acciones de peligro, no tenía ayuda de Juan Carlos Menseguéz y las tibias apariciones de Fernando Cavenaghi completaban un combo negativo. Todo era insignificante, sin embargo el equipo que dirige Ramón Díaz contó con una chance para abrir el marcador. Carlos Carbonero desbordó por el sector en el que se mueve naturalmente y envió el centro por lo bajo para Cavenaghi. El “Torito” pateó, encontró la respuesta del arquero Javier García y, en el rebote, Lanzini disparó pero Menseguéz se entrometió y todo quedó anulado por posición adelantada. Tigre, por su parte, hacía lo que podía desde los pies de Matías Pérez García y Ariel Nahuelpán. El primero de ellos tuvo la posibilidad de ir al descanso con la ventaja, pero Funes Mori en una salvada milagrosa tapó el remate del 10 del “Matador” en plena medialuna. Así se fue la primera etapa con un Jonathan Maidana que sufría un corte en su cabeza puesto que deja la vida en cada pelota. Descanso en marcha, gracias a Dios.

El complemento era un manejo de incógnitas. Se imaginaba que ambos podían salir a buscarlo o quizás cuidar ese punto durante los 45 minutos restantes. River salió decidido a atacar a su rival pero nunca pudo llevar a cabo esa profundidad que precisaba. Había toques sí, pero no lo suficientemente contundentes como para que el arco de García temblara. Si bien ya la contamos, reiteramos aquella situación de Lanzini de frente al guardameta del “Matador”. El 10 la recibió por intermedio de Leonel Vangioni en el área grande pero ya muy cerca de la chica y la puntería le negó la chance de convertir. Sin nada más que agregar para esta pobreza futbolística, Echenique se apiadó de todos y dio por finalizado el encuentro.

Podría decirse que a River le faltó aquella “dosis de Messi” de la que hablamos en la nota frente a San Lorenzo. Lo que también faltó fue la potencia cafetera de Gutiérrez, aunque Colombia dijo presente con Carlos Carbonero de aceptable actuación. El mediocampista fue de lo mejorcito de este tibio andar de River por Victoria. En 3 días hay encuentro nuevamente, en esta ocasión el choque es con Arsenal. Inmejorable oportunidad para volver a ganar en casa y esperar que el sorprendente Colon deje algún que otro punto en el camino.

Alexis Emmanuel Fuma
@alesn08

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